Sebas Lorente

sebaslorenteEmpecé a jugar a golf a los siete años y lo practiqué regularmente hasta los veinte. A esa edad tuve un accidente de coche y quedé parapléjico, por lo que mi vida cambió radicalmente. Sin embargo, desde ese momento me dejó de importar lo que ya no podría hacer en la vida, centrando mi interés exclusivamente en lo que sí podía seguir haciendo.

Desde luego, estando en una silla de ruedas, nunca pensé que podría volver a jugar a golf…

Un día, un amigo me dijo que había visto en internet a una persona que iba en silla de ruedas jugando a golf. No le hice mayor caso. Sin embargo, cuando mi hijo mayor empezó a jugar a golf, a los cinco años de edad, me daba rabia no poder jugar con él; y por eso decidí hacer caso a mi amigo e investigar al respecto para ver si realmente había alguna posibilidad de volver a jugar. Menos mal que lo hice. Descubrí que en Europa existía una Asociación de golfistas discapacitados, la EDGA (European Disabled Golf Association), de la que formaban parte varios países.

Sebas Lorente con Sergio García

Cuando vi que jugaban a golf no sólo jugadores en silla de ruedas, sino también amputados de piernas, de brazos, paralíticos cerebrales, jugadores con síndrome de down, etc. quedé realmente impresionado, especialmente al ver el alto nivel que tenían.

Descubrí la “Paragolfer”, una silla de fabricación alemana diseñada exclusivamente para que los jugadores parapléjicos pudieran jugar a golf, poniéndote en una posición de stance normal para dar el golpe y permitiéndote entrar en los bunkers y en los greens.

No obstante, antes de comprármela, acudí a un curso de iniciación al golf para discapacitados que organizó la Fundación Deporte y Desafío, en colaboración con la Fundación Sergio García. Allí empecé a dar mis primeros golpes y a volver a jugar a golf. Desde entonces mi vida ha vuelto a dar un giro, jugando a golf todas las semanas, volviendo a jugar con mis amigos de la infancia, con mis hijos…. También empecé a  inscribirme en torneos, primero sociales, en los que yo era el único participante discapacitado, y luego en torneos internacionales de jugadores discapacitados. Descubrí un nuevo y excitante mundo del que quise entrar a formar parte. Por fin, este año, y gracias a los patrocinadores que me han apoyado, he conseguido jugar la totalidad de los torneos del Tour Europeo de Discapacitados. El sueño se ha hecho realidad.